Area recursos humanos / julio 13, 2018

¿Cómo implantar con éxito el derecho de desconexión en tu empresa?

conexiónEl derecho a la desconexión, otorga al empleado el derecho a apagar y desconectar teléfonos, ordenadores fuera de su horario laboral.

Para ser eficaz y redundar en una mejora del aprovechamiento del tiempo de los trabajadores y de la organización empresarial, su implantación tiene que hacerse a medida, teniendo en cuenta las características y particularidades de la misma: sector, ámbito nacional o multinacional, clientes nacionales o internacionales, actividad 24h/365 o no, etc. No puede quedar en una declaración de principios sino que debe llevar parejo un cambio conductual y ser aterrizado en medidas concretas que vayan más allá del corte de los servidores fuera del horario de trabajo.

He aquí nuestra propuesta de fases para implantar la “desconexión digital!

  1. Tomar el pulso: Hacer un diagnóstico de la realidad de la empresa, a través de cuestionarios o entrevistas con personas que ocupen puestos clave en la empresa y con el comité de empresa o representantes sindicales, en su caso. Se trata de reflexionar sobre el por qué del uso y abuso de las herramientas digitales y analizar los comportamientos individuales y la organización del trabajo para ver en qué medida éstos inciden en dicho uso o abuso.
  2. Diseñar: medidas adecuadas a las necesidades de la empresa que se materializan en una   política de desconexión que tratará, entre otros, de los demás siguientes:

– Correcta utilización del teléfono de empresa, correo electrónico, etc.

– Horas de convocatoria de reuniones.

 -Gestión material en su caso, de las herramientas informáticas y servidores de la empresa. Puede ir desde el compromiso de no mandar correos electrónicos a partir de determinada hora al corte de los servidores fuera de la jornada laboral.

– Otras medidas como cierre de las oficinas, apagado de luces, a partir de cierta hora, etc.

– Excepciones: situaciones que provocan excepciones o puestos que por su naturaleza quedan fuera.

  1. Divulgar el programa, primero a los directivos y en cascada al resto de los empleados. ¡Convencer y dar ejemplo!
  2. Formar, incluir en el plan de formación de la empresa acciones divulgativas relativas a la gestión del correo electrónico, gestión del tiempo, gestión de reuniones, etc.
  3. Analizar en qué medida, el derecho de desconexión puede afectar a otras políticas de la empresa: objetivos y evaluaciones del desempeño, subidas salariales, política de faltas y sanciones en el trabajo, plan de prevención de riesgos, por mencionar algunas.
  4. Adaptar dichas políticas a la nueva realidad de la empresa.
  5. Evaluar con periodicidad.

Patricia Torres (colaboradora de la red enEvolución, asesora en RR.HH.)

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