News

¿Será necesaria una Tercera Guerra Mundial para devolver la cordura a los gobiernos?

por | May 17, 2012 | Area recursos humanos | 0 Comentarios

Esperemos sinceramente que no. No obstante conviene recordar que la depresión de 1929 concluyó con la segunda guerra mundial. La primera mitad del siglo XX fue realmente complicada y dolorosa, se saldo con dos guerras mundiales y la Gran Depresión (octubre 1929).

Próximo el fin de la segunda guerra mundial el mundo tenía una enorme “ansia de seguridad personal y social” (John Maynard Keynes). Las potencias vencedoras, de las que pronto se excluiría Rusia, se reunieron en 1944 en un balneario en Estados Unidos (Bretton Woods). Con la lección aprendida de una primera mitad del siglo de sangre sudor y lágrimas diseñaron la filosofía y los mecanismos de gobierno político, económico y social que permitiría una expansión, crecimiento y desarrollo que duraría 25 años. De Bretton Woods salieron entre otras cosas, el acuerdo entre las elites políticas y económicas de que la economía era un instrumento al servicio del bienestar de los ciudadanos y el crecimiento económico que debía proporcionarlo, se implanto el patrón oro (El dólar se vinculó al oro a un cambio fijo de 35 $ por onza), permitiendo la flotación de las demás monedas dentro de una banda determinada. Se pusieron las bases para crear el Banco Mundial, el FMI y el Banco Internacional de Pagos.

Apoyados en los principios keynesianos y centrados en que lo relevante es el empleo y el crecimiento y con ayuda de los instrumentos creados, el mundo vivió posiblemente los 25 años más esplendorosos, desde la perspectiva del crecimiento, el empleo y la estabilidad

Todo esto empieza a saltar a principios de 1970 (agosto de 1971 Richard Nixon acuciado por la guerra del Vietnam pone fin al patrón oro), incubándose muy posiblemente en un largo proceso el germen de la crisis actual. La década de los 70 y muy especialmente la de los 80 (subida al poder de Ronald Reagan y Margaret Thatcher, expansión de las teorías neoliberales de la escuela de Chicago con Milton Friedman a la cabeza y el public choise) comporta un cambio generalizado y radical de las políticas económicas a nivel mundial. Se empieza a instaurar de nuevo el criterio del laissez faire en economía, la desregulación y se cambia el criterio de crecimiento por el de control de la inflación. Esta idea del librepensamiento económico, que la economía puede ser un fin en sí mismo y que lo relevante son las políticas antiinflacionistas más que la búsqueda del crecimiento y el empleo, se asientan firmemente a partir de la caída del muro de Berlín (octubre 1989). El referente de otro modo de hacer las cosas en economía y política había dejado de existir. Lo cierto es que desde 1970 hasta el presente hemos tenido numerosas crisis, algunas de corta duración y otras más profundas. Los periodos entre crisis económicas han tendido a acortase. Vemos un breve repaso:
• 1973. Primera crisis del petróleo. El barril pasa de 1,63 $ en abril de 1973 a 14$ en enero de 1974
• 1979. Segunda crisis del petróleo, por lo efectos de la revolución iraní y la guerra Irak e Irán. El precio del petróleo se multiplico por 2,7 desde mediados de 1978 hasta 1981
• 1980. Crisis de deuda latioamericana que provoca que en 1982 México suspenda pagos(altos tipos de interés y fuga de capitales a USA) lo que provocará un contagio en toda la zona
• 1986. Impulsada por M. Thatcher la Bolsa de Londres se quipa de forma fuerte tecnológicamente y se desregulariza, lo que convierte a la city en una alternativa potente a Wall Street
• 1994. Crisis económica de México, efecto tequila, que acabará contagiando a todas las economías
• 1997. Crisis asiática. Tailandia (2.07.1997) desliga el $ del bath. Ello provocará devaluaciones en cadena en la zona asiática y la crisis de las bolsas de Asia. Entrarán en crisis Filipinas, Malasia, Hong Kong, Indonesia y Corea del Sur
• 1998. Crisis del rublo ruso que acabará contagiando a zonas de Latinoamérica, en especial a Brasil
• 1998. Crisis de Japón, de naturaleza financiera e inmobiliaria, cuyos efectos aún persisten. En 1997 quiebra el importante Yamaichi Securities
• 2000, abril. Crisis de las punto com. Arrastradas por un pleito contra Microsoft las bolsas se derrumban y el 75% de las punto com. existentes se ven abocadas a desaparecer
• 2001, diciembre crisis financiera Argentina, suspensión de pagos e instalación del corralito.
• 2007, agosto. Crisis de las subprime e inicio de la Gran Recesión

Sea como fuere el mundo a partir de 1970 hasta 2007, en total 37 años sufre 10 crisis de naturaleza económico-financiera, una casi cada cuatro años, mientras que antes había vivido un periodo de 25 años de estabilidad. A estas crisis de naturaleza económica hay que añadir las de “falta de ética del sistema”, tales como las de Enron (2001, la 7ª empresa en USA con 80.000 millones de valor en Bolsa) y la de WorldComm(2002). En ambos casos los auditores miraron para otro lado y las agencias de rating las calificaban con triple A hasta el mismo día de su quiebra

Lo cierto es que en el mundo hay una falta enorme de gobernanza individual y colectiva y también de ética y moral en los negocios. A la vista de las medidas que actualmente toman los gobiernos casi podríamos prescindir de ellos, nos ahorraríamos enormes cantidades de dinero que equilibrarían las cuentas públicas. Podríamos poner al frente a unos súper tecnócratas que a golpe de hojas de cálculo y mediante los dictados de las agencias de rating y ese eufemismo llamado mercados irían tomando medidas de política económica.

Esperemos que los gobiernos reaccionen, dejen de estar solo súper preocupados por las próximas elecciones y por el dictado de las agencias de rating, analicen y recapaciten y sean capaces de volver a la senda en la que la política económica es un instrumento para el crecimiento y el empleo y que esta es la mejor política social posible. “imponer sufrimientos a otras personas es el modo de demostrar liderazgo en épocas difíciles” (Paul Krugman, El País 4.07.2010)

Los gobiernos tienen la obligación de ser valientes, para eso se les elije y se les paga. Tienen la obligación de mirar más allá de las próximas elecciones y sobre todo tienen la obligación de sacudirse presiones externas interesadas. Esperemos por el bien de todos que sean capaces de enderezar esto, dotar al mundo de un nuevo orden económico mundial que siente las bases para un crecimiento estable y empleo por mucho tiempo y que no cierre esta crisis en falso y dentro de cuatro o cinco años estemos mucho peor. Pero no sé yo, el ser humano es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.

Comentarios

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.