News

Los países son como las personas, necesitan ilusión

por | Jun 13, 2012 | Area recursos humanos | 0 Comentarios

Recientemente he vuelto a visionar la película Titanic (James Cameron, 1997). A primera vista nos narra una historia de amor entre Jack Dawson (Leonardo Di Caprio) y Rose Dewill (Kate Winslet), tomando como trasfondo el hundimiento del Titanic. Pero si uno ve más allá, lo analiza con cierta perspectiva del comportamiento humano, lo que observa es la rebeldía y la superación de un ser humano (Rose Dewill) impulsada y animada a la vez por otro ser humano (Jack Dawson).

Rose Dewill empujada por su madre, que también viaja en el Titanic, ha concertado una boda de conveniencia con un magnate del acero, Caledon Hockley (Billy Zane). Ambos viajan a bordo del Titanic hacia New York a fin de realizar la boda. Para Rose Dewill se abre ante ella una vida de lujos pero totalmente vacía de retos y superaciones. Se encuentra atrapada por una decisión que la afectará toda la vida pero que ella no ha tomado, la han tomado por ella. Así, durante la travesía observamos:

• Un entorno hostil y opresivo hacia ella
• El futuro marido la trata como a una niña
• La somete a continua vigilancia
• La madre la somete a chantajes morales
• Ella está dispuesta a suicidarse

¿Qué futuro le espera a Rose Dewill?. De cuento de hadas en lo material pero en lo personal, lo humano, lo emocional, de enormes sacrificios y resignaciones. Debe de dejar ser ella misma, renunciar a sus sueños y someterse a su marido. Todo ello por el bienestar de otro, su madre.

Aparece Jack Dawson. Un trotamundos. Obviamente no le puede ofrecer ningún lujo material, solo lleva unas pocas libras en el bolsillo. Pero a cambio le puede ofrecer algo mucho mejor y de mayor riqueza. Que sea ella misma, que sueñe, que se atreva a realizar cosas. Que rompa con las ataduras. Le dice claramente que se libere, que ella es la única que puede salvarse.

Jack Dawson no la trata como una niña, como algo de su propiedad, como hace Caledon Hockley. Dawson quiere que Rose crezca, madure, sea adulta y haga cosas por ella misma. Y ese mensaje cala en Rose, hasta tal punto, que habiendo sido recogida por el Carpatia (Dawson ha muerto en el hundimiento) y viendo que su futuro marido (Caledon) la busca. Ella lo ignora y se decide a caminar sola.

Las personas para crecer, para realizarnos como seres humanos, no necesitamos de lujos. Necesitamos tener proyectos personales. Y en ocasiones son otras personas las que nos van a ayudar a comprender y entender la realidad. A focalizarnos en nuestros proyectos personales y nos enseñaran el camino. Sin una meta no creces, sin un proyecto de vida no avanzas. Te abandonas a las circunstancias. El papel que jueguen aquellos que están en tu entorno podrá ser crucial. Unos tratarán de atarte y que les obedezcas, y no te ofrecerán nada retador a cambio. A éstos apártalos lo antes posible. Tratan de esclavizarte. Otros, en cambio te ayudarán de forma positiva a crecer, a que sea tú mismo. Te ayudarán a que tengas sueños de futuro y a su realización.

En el fondo los países son algo parecido. No se le puede ofrecer a un país solo sometimiento (recortes) y sufrimiento. Estos mensajes y acciones deben ir acompañados al tiempo de otros que generen ilusión y proyecto de país. Me refiero con esto a nuestro país. Se está desangrando por las costuras y el gobierno solo ofrece más recortes. Pero es incapaz de comunicar ilusión, proyecto de país. ¿Hacia dónde caminamos? No se sabe, yo creo que ni el propio gobierno lo sabe. Han pasado 120 días desde que Mariano Rajoy tomó posesión del Gobierno y aún no se ha dirigido al país. ¿Qué proyecto de ilusión nos ofrece? Me temo que a los españoles no puede pasar como a Rose Dewill, que sin pedirlo ni votarlo nos hemos atado a Angela Merkel que  nos ha dibujado un único camino (por otra parte se llevan dos años así sin resultados) y nos indica que si somos obedientes veremos al final un futuro. Y mientras tanto las ilusiones personales y los proyectos, así como los del país se van por la alcantarilla. ¿Dónde está el Jack Dawson del Gobierno? Tal vez sea François Hollande (ganador por poco de la primera vuelta a las elecciones francesas)

Comentarios

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.