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Batiburrillo empresarial… ¡que parezca un accidente!

por | Nov 29, 2010 | Para profesionales | 0 Comentarios

Batiburrillo empresarial... ¡que parezca un accidente!Seis. Seis toros seis. ¡Y seis empresas a poco que nos descuidemos! Así que ahora que se va acercando el cierre anual muchos asesores sacan el capote para ver como lidian con el batiburrillo que han montado muchos empresarios que con alegría infantil fueron creando empresas y actuando como si siguieran teniendo sólo una .. ¡pero qué parezca una accidente!

La idea a priori es fantástica. Un mínimo de capital unos pocos trámites y a correr. Así que no está mal pensado tener  una empresa para vender al detalle, otra mayorista para gestionar los grandes volúmenes y claro, otra con acciones para la segunda generación que ya lleva unos añitos en esto ….. y hasta ahí todo parece perfecto.

Pero estamos en noviembre. Se va acercando el cierre del ejercicio y llega la hora de sentarse con el asesor que ha estado intentado “llevar las cuentas”. Saca los papeles y nada cuadra.  El caos “interempresarial” es tal que lo único que podemos hacer es comprar muchas velitas y rezar con ahincó hasta que los inocentes desastres fiscales prescriban. Dos, tres, cuatro empresas con facturas cruzadas, pagos incorrectos, traspaso de mercancía de una empresa a otra sin justificación contable. Los ejemplos podrían ser tan infinitos como la inocencia con la que los propietarios hacen sus alegaciones con una lógica pasmosa pero lejana a la inquietud fiscal. “Bueno, a ver … eso había que pagarlo y el dinero estaba en esa cuenta”. Claro, esa cuenta es la de la otra empresa, pero al fin y al cabo es su dinero y él lo debía, ¿no?.

Pensarán los lectores que estoy hablando de empresitas de poca monta, chiringuitos familiares, tiendas de barrio. Se quedarían sorprendidos al conocer el tamaño de algunas de estas empresas . Comercialmente  potentes, con gran presencia de mercado pero por dentro empezando a crecer.  En esas condiciones, una mala tarde de está asegurada. Noviembre, a un suspiro de cerrar el ejercicio, es un buen momento para pararse a reflexionar, a sopesar el volumen y la trayectoria, el orden o desorden interno, la información que se maneja y para qué. Quizás sea el momento de empezar a pensar en profesionalizar, en crecer con una coherencia que permita que el proyecto empresarial sea una realidad sostenible y no una tarde de toros.

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