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El enricrecimiento

por | May 7, 2012 | Coaching | 0 Comentarios

Enricrecimiento“Los analfabetos del Siglo XXI no serán los que no sepan leer ni escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y volver a aprender”
Alvin Toffler

 

En ‘Future Shock’ (1970) Alvin Toffler anticipó un futuro que pertenecerá a los que puedan convivir y surfear con la ambigüedad y generar un aprendizaje adaptativo. Pues bien, este es ya nuestro presente inmediato. Toffler planteó que la sociedad iba a atravesar profundos cambios estructurales, un tránsito abrupto desde una sociedad industrial a una sociedad “super-industrializada”. Anticipó que este cambio afectaría especialmente a las personas, sobrepasándolas, puesto que las altas tasas de cambios sociales y tecnológicos iban a generar tremenda confusión en las personas, que sufrirían lo que denominó “estrés destructivo y desorientación” o shock del futuro. Toffler también señaló que la mayoría de los problemas sociales que se empezaban a vivir en la época eran los primeros síntomas de este shock del futuro. Y no les quedaba nada por ver… De hecho, es este autor el que popularizó la expresión “sobrecarga de información”.

Está claro que en una situación financiera como la que atravesamos, en plena recesión, es más importante que nunca encontrar anclajes y “lugares seguros” que nos sirvan de soportes al desarrollo y a la motivación. Épocas difíciles como estas nos generan mayor estrés, que puede afectarnos de muy variadas y sigilosas maneras: a nuestra forma de pensar (falta de concentración o cambios en nuestra autopercepción, baja auto-estima), a nuestras emociones (ansiedad, ira) y a nuestro cuerpo con mayor o menor riesgo (problemas digestivos, cardíacos, circulatorios, jaquecas, cervicales…).

Afortunadamente, el entorno profesional en el que nos movemos hoy también ha evolucionado desde los tiempos en que Toeffler publicó ‘Future Shock’. Cada vez hay más empresas que reconocen la relación entre el bienestar personal y el éxito profesional, y esto significa que aunque los márgenes sean ajustados, es importante invertir más que nunca en las personas: estar atento a la actitud, los comportamientos y el desempeño de los directivos, de los futuros directivos y en general de los responsables de otras personas, porque estos comportamientos en cascada afectan al modelaje de roles tanto a nivel mental, como a la resistencia ante los momentos difíciles, para no descarrilar precisamente cuando resulta crucial resolver y estar ahí al cien por cien. Con un soporte adecuado a través del Coaching, los directivos se desarrollan y refuerzan capacidades claves que les permiten surfear esa ambigüedad constante y generar lenguajes adaptativos y resiliencia positiva.

Para todo esto, un Coach necesita trabajar tanto en el coachee como en sí mismo para poder obtener avances y resultados. Es fundamental contrarrestar los riesgos del desánimo, la pasividad y el escapismo en la fantasía, e integrar todos los sistemas y elementos con los que trabajamos: el pensamiento lógico y racional, el pensamiento divergente y creativo, la inteligencia emocional, la actitud, los cinco sentidos, las intuiciones y el estado físico y anímico de las personas. Consiste en “sentir” y “hacer sentir” el proceso de compromiso con el cambio personal íntegramente y reforzar los resultados.

Este es también nuestro compromiso: poner el Coaching 2.0 en valor en este entorno cada vez más competitivo, de vital importancia en este 2012 y en los próximos años.

Coaching = Enriquecimiento + Crecimiento = ENRICRECIMIENTO

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