Para profesionales / septiembre 27, 2010

Where the hell is Matt?

Where the hell is Matt?Matt es un chico normal de 33 años con una historia poco normal. Matt abandonó en el 2003 su trabajo para buscar nuevos horizontes. Decidió viajar por el mundo y darse un tiempo para reinventarse.

Para estar en contacto con sus amigos y familiares, decidió escribir un blog y colgar sus fotos. Un amigo le sugirió además que en cada lugar se grabara a él mismo, haciendo un particular baile que Matt solía hacer en la oficina cuando llegaba la hora de comer, a Matt le pareció gracioso y así lo hizo. Empezó a grabarse en diferentes lugares del mundo haciendo ese peculiar baile y colgó los vídeos en su blog.

Su página empezó a ser más y más visitada y llamó la atención de una empresa de chicles, Stride gum, que le propuso hacer un nuevo viaje alrededor del mundo y un nuevo vídeo, eso sí, esta vez con los gastos pagados y un contrato.

En el 2006, Matt realizó un viaje de 6 meses por 39 países en 7 continentes, haciéndose más y más popular. En el 2007 Matt se dio cuenta de que su baile podía ser interpretado por más personas, así que preparó otro vídeo en el que bailaba con gente de los respectivos países que visitaba, organizando “kedadas” por Internet.

Ahora Matt tiene una web muy visitada, en el que vende su libro con experiencias y fotos. Vende también la canción con la que presenta sus vídeos y sigue organizando viajes.

Matt convirtió su pequeño baile en una gran idea que no le ha hecho rico pero le permite hacer una de las cosas que más le gusta que es viajar y vivir de ello.

Y aunque el caso de Matt no deja de ser una anécdota, nos hace sonreir y pensar de una forma amable cómo la red despierta un mundo de posibilidades. Con Internet es posible crear conexiones y tener conversaciones entre personas que simplemente antes era imposible.

La historia de Matt es una historia sin pretensiones, pero llena de ingenio, de emociones contagiosas, de música que nos une más allá de las nacionalidades y de viralidad, que nos muestra cómo las historias toman forma y se amplifican en Internet.

Como dice una de las tesis del Manifiesto Cluetrain: “Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando”. Para ello no hace falta ser extraordinario ¿a qué esperas?

Comentarios (0)

Deja un comentario

Lo más reciente